Necrosis aguda del hepatopáncreas: una revisión de la enfermedad en Penaeus vannamei

La incidencia e impacto recurrente de las enfermedades infecciosas que afectan las producciones acuícolas, ha sido la causa de grandes pérdidas en aspectos productivos y económicos (Bondad-Reantaso et al., 2001; Burge et al., 2007; Decamp et al., 2008; Varela y Peña, 2015). Dentro de los patógenos q...

Full description

Main Authors: Varela Mejías, Alexander, Peña Navarro, Nelson, Aranguren Caro, Luis Fernando
Format: Artículo
Language: Español
Published: San José, Costa Rica 2018
Subjects:
Online Access: http://repositorio.utn.ac.cr/handle/123456789/100
Summary: La incidencia e impacto recurrente de las enfermedades infecciosas que afectan las producciones acuícolas, ha sido la causa de grandes pérdidas en aspectos productivos y económicos (Bondad-Reantaso et al., 2001; Burge et al., 2007; Decamp et al., 2008; Varela y Peña, 2015). Dentro de los patógenos que han causado más impacto en la industria del camarón se encuentran los virus y las bacterias. Los factores ambientales y el confinamiento al que se someten los camarones, son citados comúnmente como algunos de los detonantes más importantes para la rápida multiplicación y ataque de virus, bacterias, hongos y parásitos, las cuales pueden localizarse en el tracto digestivo, las branquias y la cutícula de los camarones, así como en el agua, el alimento y los sedimentos de los estanques de cultivo (Varela y Peña, 2015). El impacto generado por las patologías bacterianas en la camaronicultura no es reciente, históricamente las infecciones causadas por bacterias, en especial por las especies pertenecientes al género Vibrio, han sido responsables de altas mortalidades (Martin et al., 2004; Morales-Covarrubias, 2004; Aguirre-Guzmán et al., 2005; Trujillo et al., 2005; Soto et al., 2010; Peña y Varela, 2013; Tinwongger et al., 2014; Varela y Peña, 2016). Algunas de las especies reportadas incluyen a V. parahaemolyticus, V. penaeicida, V. nigripulchritudo, V. alginolyticus, V. harveyi y V. campbelli (Morales-Covarrubias, 2004; Soto et al., 2010; Morales-Covarrubias y Gómez-Gil, 2014), con grados de afectación y virulencia variables.