Impacto del crimen organizado en forma de pandillas en la democracia del estado salvadoreño

La presente investigación versa sobre uno de los problemas más graves que aquejan a la sociedad salvadoreña, por años se ha percibido según las encuestas de percepción de la IUDOP y otras, que la criminalidad es el o de los principales males que afectan a los salvadoreños, a la par está desde luego,...

Descripción completa

Autores Principales: Chávez Mata, Jairo Daniel, Molina Gálvez, Jaime Tarcicio
Formato: Tesis
Idioma: Español
Publicado: 2017
Materias:
Acceso en línea: http://ri.ues.edu.sv/14713/
http://ri.ues.edu.sv/14713/1/14103171.pdf
Sumario: La presente investigación versa sobre uno de los problemas más graves que aquejan a la sociedad salvadoreña, por años se ha percibido según las encuestas de percepción de la IUDOP y otras, que la criminalidad es el o de los principales males que afectan a los salvadoreños, a la par está desde luego, el problema económico, sin embargo, la percepción de inseguridad adquiere su fisonomía por el crimen organizado en forma de maras, que ha adquirido dimensiones nacionales e inclusive transnacionales, la ejecución en masa de delitos de homicidio y extorsiones [entre otros] han afectado el normal funcionamiento de las instituciones del Estado, y tiene cautiva a la mayoría de la población. Se han diseñado muchos remedios de política criminal para apalear la delincuencia que deriva del accionar de las maras, pero hasta la actualidad ninguna ha tenido los resultados esperados, al contrario, los efectos han sido negativos y han agudizado la cuestión. Para poder tener una idea lo más acabada posible de cómo es que funcionan las pandillas y porqué han generado una dimensión significativa de la criminalidad, se estudian sus elementos estructurales y teleológicos, la manera en que operan y su caracterización como crimen organizado de corte terrorista, según su último tratamiento jurisprudencial dado por la SC. Si desde inicios de los 2000 se tuvo una concepción de que las pandillas eran crimen organizado, el legislador nunca pudo hallar la fórmula adecuada para poder tipificar de esa manera la criminalidad de mara, aunque la Convención de Palermo le impuso ese deber de tipificación, hasta la actualidad El Salvador aún no ha cumplido con dicha obligación internacional, esto les dio a las pandillas un espacio para poder adquirir el dominio criminal que poseen en la actualidad. Para sondear el impacto de cada medida político-criminal implementada desde los años 2000, se realiza un contraste entre la normativa puesta en vigencia y la tasa de homicidios correspondiente al periodo de implementación, eso permite observar la reacción de la criminalidad de maras ante la medida concreta, este análisis además, permite determinar que es en vano reprimir y prevenir una criminalidad de tipo permanente, con remedios temporales y de emergencia, lo que hacen es cohesionar y robustecer estas estructuras criminales. Con la finalidad de comprobar el factor agregado que incide de manera decisiva en la criminalidad de maras, se contrasta la tasa de homicidios con la confianza en las instituciones, lo que hizo posible determinar una relación directa e inversamente proporcional entre la confianza de las instituciones y la tasa de homicidios, en donde un mayor nivel de confianza institucional determina una reducción en la tasa de homicidios y viceversa, a menor confianza institucional mayor es la tasa de homicidios, y bueno el alza de la tasa de homicidios se ha mantenido al alza, siempre en escaños preocupantes que han colocado al país como uno de los más violentos del mundo en tiempos de paz [el más violento en el 2015]. El Salvador tiene la obligación de encontrar las medidas políticas criminales adecuadas para poder reducir a niveles tolerables la ola de homicidios y extorsiones que abaten al país, la vida es el derecho fundamental más preciado de las personas, es el derecho más vital para poder ejercer los demás DDHH, de allí que su protección es urgente e impostergable. Las medidas que se implementen para lo futuro deben ser medidas en principio, tener un carácter permanente, cuya perdurabilidad en el tiempo sea de la misma naturaleza de las organizaciones, deben ser formuladas por expertos en política criminal de la globalización, y además, las medidas deben ser sometidas a un testeo [determinación de su eficacia] y evaluación constante [a nivel de prevención y represión], que permitan una implementación contralada, así como la regulación idónea de la intensidad del dispositivo normativo.