Reformas financieras en Costa Rica para una banca competitiva y sólida

El principal objetivo del presente ensayo es describir y recomendar posibles reformas al sistema financiero de Costa Rica a partir de la situación regulatoria actual, tomando como ejemplo la experiencia Española y de otras economías desarrolladas; con el propósito de incentivar: la competencia, efic...

Descripción completa

Autor Principal: Arce Monge, Jorge Alexander
Formato: Otro
Idioma: Español
Publicado: 2013
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uned.ac.cr/reuned/handle/120809/818
Sumario: El principal objetivo del presente ensayo es describir y recomendar posibles reformas al sistema financiero de Costa Rica a partir de la situación regulatoria actual, tomando como ejemplo la experiencia Española y de otras economías desarrolladas; con el propósito de incentivar: la competencia, eficiencia y supervisión eficaz de los actores financieros nacionales, sin esperar y evitando crisis sistémicas. Muchos proyectos y estudios que recomiendan las reformas financieras están o han pasado por la asamblea legislativa costarricense sin mucha relevancia, mientras tanto, se continúan posponiendo cambios necesarios que incentiven la competencia y mayor participación del sector financiero en el desarrollo económico nacional, así como una mejor supervisión prudencial. Por otra parte, el contexto de globalización y apertura que implica el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, puede significar un paso para el cual los actores nacionales no estén del todo preparados para afrontar, con los riesgos y oportunidades que ofrece. Las reformas financieras son fáciles o llevaderas por las instituciones cuando se realizan en periodos de expansión y estabilidad económica dando el tiempo suficiente para adaptarse; pero, sumamente, difíciles y dolorosas cuando se realizan en periodos de crisis. El momento actual, es propicio para la implementación de reformas financieras en el país, pues el sector financiero se encuentra estable y en franco crecimiento. No obstante, una realidad histórica de las reformas es que se realizan en lo más profundo de las crisis económicas, cuando resultan inevitables; asimismo, es evidente que las mismas generan un pulso de fuerza entre diversos actores que desean salir beneficiados en el proceso. También, las crisis financieras han sido útiles porque repercuten en la necesidad de que los países asuman y acentúen la importancia de un control monetario activo y continuo para el control de ciclos inflacionarios fortaleciendo la independencia del ente rector (banco central); igualmente, en tiempos convulsos financieramente, se acentúa la necesidad de reforzar los mecanismos de supervisión y previsión, asegurándose la liquidez y solvencia sin perder la libertad y flexibilidad operativa de las entidades financieras. Un elemento que ha propiciado cambios importantes en la supervisión prudencial de los sistemas financieros es la incorporación de normas internacionales originadas en lo que se conoce como el Comité de Basilea. Estas normas se han internacionalizado e 1 implementan en más de 100 países alrededor del mundo como parte de las políticas prudenciales y de supervisión, definida por parte de los países más desarrollados (G- 10). La continuidad y diversidad de los procesos de reformas financieras depende del grado de desarrollo y tipos de las entidades financieras y de la situación macroeconómica prevaleciente en cada país. No obstante, tres objetivos básicos de los procesos reformistas se presentan comúnmente: primero, establecer en la práctica una política monetaria activa y continua que provea estabilidad y dirección llevada a cabo por una autoridad con suficiente independencia; segundo, la liberalización de las actividades de las instituciones financieras con el fin de lograr la mejor asignación de los recursos con base en la competencia y, en tercer lugar, la supervisión efectiva del sistema para asegurar solvencia y liquidez. Estos tres objetivos son coincidentes con los que han dirigido y orientado la marcha de la vida financiera en distintos países desarrollados. El presente trabajo se centrará en propuestas tendientes a la obtención del segundo y tercer objetivos señalados. El matiz de posibles reformas se verá influenciado por mi relación gerencial y sentimental con las cooperativas de ahorro y crédito y el conocimiento personal del desarrollo de las cajas de ahorro en España; ambas modalidades de instituciones que no tienen un fin de lucro, pero sí que luchan por obtener competitividad y eficiencia, con una perspectiva de socialización de la riqueza producida.