Política criminal, criminalización y descriminalización en el proyecto de código penal expediente legislativo Nº 11.871

Podría pensarse que el planteamiento de un tema relacionado con la promulgación de un nuevo Código Penal es del interés únicamente de los operadores del Derecho y, en concreto, de los vinculados con la parte represiva. Pero la realidad ofrece una respuesta distinta. La estabilidad de un Estado de De...

Descripción completa

Autor Principal: Rivas Fernández, Carlos Enrique
Formato: Otro
Idioma: Español
Publicado: 2014
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uned.ac.cr/reuned/handle/120809/1299
Sumario: Podría pensarse que el planteamiento de un tema relacionado con la promulgación de un nuevo Código Penal es del interés únicamente de los operadores del Derecho y, en concreto, de los vinculados con la parte represiva. Pero la realidad ofrece una respuesta distinta. La estabilidad de un Estado de Derecho gira, en gran medida, alrededor de su organización, sobre la base de una serie de normas que regulen las distintas relaciones que se dan entre el Estado y los ciudadanos, así como entre éstos y sus similares. Por otra parte, el delito, y la delincuencia por extensión, es un fenómeno prácticamente consustancial a la naturaleza humana, siendo únicamente novedoso el momento en que valorado el daño que producen algunas conductas, se hace necesaria la intervención de las diferentes agencias de control social, cuya actuación tiene gran parte de su sustrato en la norma represiva. Ahora bien, al margen de leyes especiales en materia penal que prácticamente han acompañado la actividad normativa del país desde siempre, tenemos que el cuerpo organizado que nos rige hasta la fecha es el Código Penal promulgado por la Ley Nº 4573 del 4 de mayo del año 1970. Han transcurrido, pues, más de treinta y tres años, surgiendo de inmediato la interrogante respecto a si se justifica renovar ese instrumento. Esa interrogante ya ha sido respondida con el dictamen afirmativo de mayoría de fecha 22 de abril del año 2003 por la Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos, marginando, cuando menos en esta etapa, cualquier reparo en ese sentido. Como posición inmediata para los interesados en la materia -y creemos también para el ciudadano común y corriente-, surge la interrogante respecto de tópicos tales como aquellos que se ocupan de si estará mediando un aumento en las penas, si se castigarán nuevas conductas y, agregamos también, emerge la curiosidad respecto de si algunos hechos están siendo eliminados del texto por razones diversas. No menos importante es rendir una teoría sobre los lineamientos que inspiran ese texto y si los mismos son coherentes con el desarrollo posterior. Todos esos aspectos son propios de un estudio criminológico y quizás los hemos expuesto de una forma llana, pero que se concreta en la importancia que tiene el proceso de codificación penal en la tarea de prevenir y/o reprimir la delincuencia cuando esta se hace efectiva en hechos que obligan a su persecución.