Política criminal de la cero tolerancia: crítica del enfoque preventivista

La política criminal en términos generales, resulta no solo determinante sino indispensable, si es que se quiere obtener algún resultado positivo sobre la criminalidad. Independientemente de que se acepten o rechacen los propósitos de la más reciente de las propuestas para combatir la criminalidad,...

Descripción completa

Autores Principales: Rojas Guzmán, Gloria Lorena, Torres Alvarado, Xinia Eunice
Formato: Otro
Idioma: Español
Publicado: 2014
Materias:
Acceso en línea: http://repositorio.uned.ac.cr/reuned/handle/120809/1298
Sumario: La política criminal en términos generales, resulta no solo determinante sino indispensable, si es que se quiere obtener algún resultado positivo sobre la criminalidad. Independientemente de que se acepten o rechacen los propósitos de la más reciente de las propuestas para combatir la criminalidad, conocer los orígenes, contenido e importancia de la política de cero tolerancia, resulta de gran trascendencia, por cuanto, pese a que ha tenido gran cantidad de adversarios, es hoy por hoy, considerada en gran cantidad de países de todo el mundo, como la respuesta más efectiva para reducir el fenómeno delictivo. Enmarcando dicha política dentro de los discursos de ley y orden y seguridad ciudadana, puede verse como el auge de esta propuesta recorre los países desarrollados y subdesarrollados, de la mano de su principal propulsor, Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, quien durante sus dos períodos consecutivos entre el año 1993 y el año 2001, generó toda una conmoción dentro y fuera de los Estados Unidos, con la cual, aparentó ser, la mejor opción para combatir la criminalidad. Dentro de este fenómeno expansionista, Costa Rica no ha estado inmune a los efectos de la teoría de la cero tolerancia y por años se ha discutido si existen o no políticas nacionales sobre seguridad ciudadana claramente definidas y si las diversas leyes penales y proyectos de ley que se desechan en este campo, obedecen a una única y clara política, o si por el contrario, son la respuesta más fácil para complacer la opinión pública, per se, altamente influenciada por unos medios de comunicación masiva, que exacerban la opinión civil, partiendo de un caso particular impactante y a partir de esos casos particulares, buscan generar leyes con nuevas conductas delictivas o reformarlas para incrementar las penas. Estas propuestas simplistas que se promueven ante un fenómeno complejo como es la criminalidad, no contribuyen a su solución; sin embargo, van creando de manera solapada, una política criminal de cero tolerancia.