Estudio petrográfico de cerámicas mayas, clásico tardío (600-900 d.c.), Chinikihá, Chiapas, México

Chinikihá, es un sitio arqueológico maya del Clásico (250-900 d.C.), ubicado en la región occidente de la zona maya, en el territorio mexicano de la cuenca media del río Usumacinta en los estados mexicanos de Chiapas y Tabasco. En el área se ubican al menos 120 estructuras, y comprende desde edifici...

Descripción completa

Autores Principales: Obando Acuña, Luis Guillermo, Jiménez, Socorro, Kussmaul, Siegfried
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica 2010
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/geologica/article/view/3448
http://hdl.handle.net/10669/22559
Sumario: Chinikihá, es un sitio arqueológico maya del Clásico (250-900 d.C.), ubicado en la región occidente de la zona maya, en el territorio mexicano de la cuenca media del río Usumacinta en los estados mexicanos de Chiapas y Tabasco. En el área se ubican al menos 120 estructuras, y comprende desde edificios monumentales tipo palacio hasta estructuras piramidales. Para los estudios petrográficos de cerámicas, se analizaron 21 muestras de fragmentos. Los resultados de las secciones delgadas analizadas en Chinikihá muestran dos tendencias de componentes base: a) los componentes silicoclásticos (con 45,5 al 84,5% de matriz arcillosa con un promedio de 69,19%) y b) el componente carbonatado con un contenido de matriz arcillosa entre el 18 al 64 % , el promedio es de 30,5% y carbonato de hasta 79% . El soporte por matriz es más notorio en las pastas silicoclásticas, mientras que las pastas carbonatadas tienen a tener un soporte por grano. Se considera que las pastas cerámicas carbonatadas fueron las más tempranas, luego dichas pastas fueron sustituidas por las silicoclásticas. El cambio tecnológico y de mentalidad en el uso de cerámicas, probablemente ocurrió al sustituir las pastas carbonatas por pastas silicoclásticas. Para este análisis, el 80% de las cazuelas de Chinikihá proceden del grupo silicoclástico con micas dominantes. Las temperaturas de cocción de las cerámicas silicoclásticas probablemente no superaron los 950°C, mientras que las cerámicas carbonatadas no pudieron alcanzar los 800°C. Si la materia prima para la manufactura de las cerámicas no fue importada, se infiere que el origen esta materia prima puede ser las areniscas y lutitas del Eoceno, o bien las areniscas de edad Miocena, o ambas. Además, las esquirlas de vidrio observadas, posiblemente procedieron de las tierras volcánicas, por ejemplo, las tefras del volcán Chichón. Algunas pastas presentan fósiles de diatomeas, lo que hace pensar que probablemente la fuente de la materia prima arcillosa estaba cercana a lagos o lagunas de agua dulce.