Patrones adultos en la adquisición de las róticas en niños y niñas costarricenses en la Zona de Occidente con edades entre los 3 y los 5;6 años

Las róticas del español, la vibrante simple /r/ y en particular la vibrante múltiple /r/, son de adquisición tardía en el lenguaje materno. Este estudio describe dos patrones de adquisición de ambas róticas en el lenguaje espontáneo de 34 niños y niñas costarricenses de la zona de occidente con edad...

Descripción completa

Autor Principal: Vásquez Carranza, Luz Marina
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente 2013
Materias:
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pensamiento-actual/article/view/10458
http://hdl.handle.net/10669/21518
Sumario: Las róticas del español, la vibrante simple /r/ y en particular la vibrante múltiple /r/, son de adquisición tardía en el lenguaje materno. Este estudio describe dos patrones de adquisición de ambas róticas en el lenguaje espontáneo de 34 niños y niñas costarricenses de la zona de occidente con edades entre los 3 y los 5;6, los cuales reflejan patrones encontrados en el lenguaje adulto. Con respecto a la vibrante múltiple, entre las seis realizaciones fonéticas de la ‘erre’ identificadas en las 843 palabras analizadas, la vibrante múltiple /r/ solamente emerge en el 2% de las enunciaciones, mientras que una rótica asibilada /r/ se utiliza en un 45% de las palabras identificadas. Por su parte, en las palabras analizadas con el fonema /r/ (1108 en total), se encontró que en un 92% de las palabras de forma infinitivo + pronombre clítico (Ej., comérselo), se omitió la vibrante simple (Ej., coméselo). Tanto el patrón de asibilación de la vibrante múltiple como la omisión de la vibrante simple en construcciones de tipo verbo infinitivo + enclítico, se han reportado en el lenguaje coloquial adulto de la Meseta Central de Costa Rica. En otras palabras, el estudio demuestra un claro reflejo de los patrones dialectales del español adulto en el lenguaje infantil, lo cual se interpreta como consecuencia de la complejidad articulatoria que implican los sonidos róticos, tanto en el lenguaje infantil como en el adulto.