¿Es posible satisfacer las necesidades básicas interespecies? El aprendizaje intercultural de paz estructural no antropocéntrica

El artículo integra las éticas animalista y ambientalista, el ecofeminismo y el enfoque de las necesidades básicas interespecies en una construcción teórica y empírica; se toma como referencia el triángulo de violencia de Galtung y el concepto de explotación de Ibáñez. El mal desarrollo y el mal viv...

Descripción completa

Autor Principal: García García, José Tomás
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente 2013
Materias:
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pensamiento-actual/article/view/12904
http://hdl.handle.net/10669/21491
Sumario: El artículo integra las éticas animalista y ambientalista, el ecofeminismo y el enfoque de las necesidades básicas interespecies en una construcción teórica y empírica; se toma como referencia el triángulo de violencia de Galtung y el concepto de explotación de Ibáñez. El mal desarrollo y el mal vivir se reproducen en la malentendida supremacía de la cultura humana, explotadora de la naturaleza. Así se convierten en “víctimas”: sociedades, individuos y naturaleza. En este contexto de victimización e insatisfacción estructural (y culturalmente violenta de necesidades), el buen vivir y el desarrollo humano básico son imposibles, mientras se perpetúa la destrucción material e inmaterial del patrimonio biológico, cultural y humano. La cultura de paz y la filosofía para hacer las paces: constituyen una aproximación científica clave para el buen vivir de las interespecies, aproximación que sería menos poderosa si no cuestiona el antropocentrismo de la cultura dominante en el sistema mundial, que en la práctica normaliza la violencia contra la naturaleza y contra los animales. La transcendencia implica no reproducir el enfoque dicotómico occidente / antioccidente, fundamentalismo occidental / dialéctica de la mente colonizada. El intento es transcender el antropocentrismo y el etnocentrismo geográfico e incluso espacio-temporal, reconocer la diversidad cultural y la solidaridad, con su auténtica dimensión para la supervivencia plena de lo vivo, y de este modo, crear un pacifismo llevado hasta sus últimas consecuencias, que no reproduzca el enfoque victimizante, sino emancipador o liberador en el plano de la acción.