Of greenish Encyclia: natural variation, taxonomy, cleistogamy, and a comment on DNA barcoding

La necesidad de conceptos específicos delimitados rigurosamente ha sido enfatizada para contar con inventarios de biodiversidad más certeros. Sin embargo, mientras el número de nuevos organismos descritos crece con un ritmo que no tiene antecedentes, nuestros conocimientos de mucho de los antiguo...

Descripción completa

Autores Principales: Pupulin, Franco, Bogarín Chaves, Diego Gerardo
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica 2011
Materias:
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/lankesteriana/article/view/18288
http://hdl.handle.net/10669/21014
Sumario: La necesidad de conceptos específicos delimitados rigurosamente ha sido enfatizada para contar con inventarios de biodiversidad más certeros. Sin embargo, mientras el número de nuevos organismos descritos crece con un ritmo que no tiene antecedentes, nuestros conocimientos de mucho de los antiguos y nuevos taxones está todavía basado en un número extremamente reducido de muestras, con una apreciación en el mejor de los casos reducida de su variación natural. Aun cuando se consideren en su circunscripción más estrecha, cercana al concepto original propuesto por Hooker (es decir, plantas con pseudobulbos piriformes, una inflorescencia terminal que no nace de una espata, hojas coriáceas a carnosas, un labio membranáceo generalmente provisto de lóbulos laterales bien desarrollados que envuelven la columna, y un callo forcipato en el disco del labelo), las “verdaderas” especies de Encyclia siguen siendo un grupo taxonómico difícil. Esto es particularmente evidente para un amplio complejo de especies emparentadas con E. chloroleuca, caracterizadas por flores pequeñas y en su mayoría verdosas, que se distribuyen en todo el Neotrópico. Las interpretaciones taxonómicas tradicionales de este grupo en la región mesoamericana oscilan entre el reconocimiento de 13 taxones finamente partidos y la taxonomía más conservadora de Ames y sus colegas en Harvard, quienes adoptaron conceptos amplios y en el grupo reconocieron solamente cuatro especies (con cinco subespecies). Ambas interpretaciones, sin embargo, se basaron fundamentalmente en el estudio de material escaso, a menudo unas pocas colecciones por cada país, según un sistema que ha prevenido la apreciación de la variación natural y últimamente llevó los taxónomos hacia una inflación en la nomenclatura o, alternativamente, a un concepto generalmente equivocado de la diversidad de las especies. En Mesoamérica, hoy en día reconocemos nueve especies de Encyclia verdosas (una de ellas probablemente no descrita) algunas de las cuales se extienden a Suramérica. La taxonomía de los taxones Andinos de este grupo, sin embargo, necesita urgentemente de revisión. En los últimos años, la secuenciación del genoma de las plantas, sobretodo a través de los códigos de barras, se ha reconocido como una poderosa herramienta para evaluar la congruencia de los conceptos específicos y descubrir taxones crípticos difíciles de separar con métodos taxonómicos tradicionales. Sin embargo, los códigos de barras por si solos nunca son suficiente para describir una nueva especie, aunque a un cierto punto códigos muy claramente divergentes pueden utilizarse (con otros conjuntos de datos) como base para decisiones nomenclatoriales. Para priorizar cuales “morfoespecies” y cuales individuos deben ser secuenciados en complejos de especies problemáticos, el análisis del rango de variación intra- e interespecífico constituye un primer paso necesario para ubicar los códigos de barras en el contexto de un acercamiento taxonómico complejo, que finalmente utilice las técnicas basadas en el ADN en conjunto con otras disciplinas, tales como la filogeografía, la morfología comparativa, la genética de poblaciones, la ecología, el desarrollo y la biología reproductiva, para delimitar de forma mejor las unidades de la diversidad de orquídeas.