Reflexiones sociocríticas sobre la alteridad. El otro modelo hegemónico y el tercer interpretante. Ejemplo de caso: entre imagen improbable y figura banalizada. El árabe en la cultura francesa

No hay neutralidad en las palabras cuando se trata de enfrentar el sujeto cultural de la alteridad. Un primer propósito aquí es considerar el lenguaje: dos palabras permiten al angloparlante precisar el alcance semántico de la noción misma: "alteridad" y "otredad". La "alter...

Descripción completa

Autor Principal: Carcaud Macaire, Monique
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica 2008
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/kanina/article/view/4121
http://hdl.handle.net/10669/20700
Sumario: No hay neutralidad en las palabras cuando se trata de enfrentar el sujeto cultural de la alteridad. Un primer propósito aquí es considerar el lenguaje: dos palabras permiten al angloparlante precisar el alcance semántico de la noción misma: "alteridad" y "otredad". La "alteridad" es un concepto filosófico que, a nivel ideológico, se puede distinguir del interrogante "ser otro". Ambos términos, no obstante, conducen a una teoría del sujeto social, noción clave de los estudios sociocríticos. Esta es la razón del por qué, partiendo de mi propio mecanismo conceptual llamado interpretante Tiers (el mediador/interpretante "tercero"), mi objetivo es recordar y apuntar la importancia fundamental de los contextos discursivos y de la interacción entre las fases y los ajustes de los procesos que ocurren cuando los grupos sociales enfrentan un Otro, sea éste real o supuesto. Igualmente intento ilustrar estas observaciones y debates con la noción árabe del Otro que emerge en la cultura francesa y progresivamente se construye a través de imágenes, más precisamente, en las películas de los Treintas. Una figura cercada por discursos algo contradictorios, lo arábigo se construye a lo largo de la historia mediante esquemas aprendidos, hechos y aceptados. El comparar esta figura con la que emerge en los filmes algerinos, es particularmente sugerente. La identidad emergente es elaborada por la "otredad", previamente promovida dentro del discurso social y validada por la cultura del anterior colonizador.