Indígenas y neohispanos en las áreas fronterizas de Costa Rica (1800-1860)

Al término de la dominación española, el dominio que los habitantes descendientes de los colonizadores españoles ejercían sobre el territorio nacional apenas si se había modificado ligeramente desde los tiempos del inicio de la colonización española. El escaso número de habitantes descendientes de l...

Descripción completa

Autor Principal: Solórzano Fonseca, Juan Carlos
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica 2012
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/anuario/article/view/1941
http://hdl.handle.net/10669/18091
Sumario: Al término de la dominación española, el dominio que los habitantes descendientes de los colonizadores españoles ejercían sobre el territorio nacional apenas si se había modificado ligeramente desde los tiempos del inicio de la colonización española. El escaso número de habitantes descendientes de los primeros colonos solo había poblado parte del Valle Central. Por ello, la mayor parte del territorio nacional se encontraba o bien despoblado o sino con un considerable número de indígenas que habían escapado al dominio colonial. Durante la primera mitad del siglo XIX, pocos fueron los colonos del interior del país que se internaron en los territorios de las llanuras del norte, en Talamanca (Caribe Sur) y en la zona del Pacífico Sur. Allí, así como en el pueblo indígena de Orosí, en el Valle del Reventazón, los indígenas mantuvieron su apego a tradiciones propias. No obstante, ya en estos años ocurrieron modificacionesde importancia, causadas tanto por el arribo de barcos y comerciantes a las costas de Talamanca, como por el arribo de un pequeño pero disruptor número de inmigrantes. En las llanuras del norte, la llegada de los huleros nicaragüenses en la década de 1860 marcó el inicio de un verdadero exterminio de las poblaciones -hasta ese momento aisladas- de los indígenas guatusos, habitantes de llanuras del mismo nombre.En Talamanca, el mayor impacto lo causaron los miskitos y los comerciantes ingleses de Jamaica, situación que se inició ya desde principios del siglo dieciocho. En el Pacífico sur, bien que mal, los frailes franciscanos mantuvieron su presencia en los pueblos de Boruca y Térraba, a pesar de que en el siglo dieciocho hubo al menos dos rebeliones de los indígenas de este territorio. En la zona del Pacífico Sur comenzaron a instalarse colonos que procedían de Chiriquí en Panamá