Respuesta de la morera (Morus alba) a la fertilización nitrogenada, densidades de siembra y a la defoliación.

En la Estación Experimental de Ganado Lechero “Alfredo Volio Mata”, ubicada en una zona de bosque húmedo montano bajo, se evaluó una plantación de morera de dos años de edad, dividida en tres parcelas, con un distanciamiento entre plantas de 60, 90 y 120 cm entre hileras y plantas. Cada parcela se u...

Descripción completa

Autores Principales: Boschini Figueroa, Carlos, Dormond H., Herbert, Castro R., Álvaro
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: Universidad de Costa Rica 2015
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/agromeso/article/view/17460
http://hdl.handle.net/10669/17756
Sumario: En la Estación Experimental de Ganado Lechero “Alfredo Volio Mata”, ubicada en una zona de bosque húmedo montano bajo, se evaluó una plantación de morera de dos años de edad, dividida en tres parcelas, con un distanciamiento entre plantas de 60, 90 y 120 cm entre hileras y plantas. Cada parcela se uniformó en una altura de poda de 60 cm. Las subparcelas se podaron en forma consecutiva a 56, 84 y 112 días durante 224 días. Se adicionaron cinco dosis de nitrógeno (0, 150, 300, 450 y 600 kg/ha). El rendimiento anual de materia seca de la planta entera de morera, sus tallos y hojas, resultó significativo (P = 0,0l) influido por la distancia de siembra y la frecuencia de corte. El rendimiento de hojas y tallos disminuyó conforme aumentó la distancia de siembra. La frecuencia de corte mostró una influencia marcada (P= 0,01) sobre la producción de biomasa en la planta entera y sus partes. El nitrógeno no mostró ningún efecto diferencial (P>0,05) sobre el rendimiento de biomasa total o sobre la producción de hojas o tallos.