Las Ciencias Cognoscitivas aplicadas a la enseñanza de la Arquitectura

Resumen Si definimos a la Arquitectura como el proceso de crear espacios que nos provoquen emociones, deberemos aceptar que la enseñanza de la Arquitectura debe enfatizar el reconocimiento de dichas emociones. La “caja negra” (nuestra mente) es el espacio misterioso donde se generan las ideas que se...

Descripción completa

Autor Principal: Grané del Castillo, Jorge
Formato: Artículo
Idioma: Español
Publicado: 2015
Materias:
Acceso en línea: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/revistarquis/article/view/8702
http://hdl.handle.net/10669/13670
Sumario: Resumen Si definimos a la Arquitectura como el proceso de crear espacios que nos provoquen emociones, deberemos aceptar que la enseñanza de la Arquitectura debe enfatizar el reconocimiento de dichas emociones. La “caja negra” (nuestra mente) es el espacio misterioso donde se generan las ideas que se convierten en respuestas arquitectónicas. Las Ciencias Cognoscitivas se interesan en los procesos mentales y de información que pueden ayudar a que la Arquitectura se comprenda a sí misma. La enseñanza de la Arquitectura privilegia el producto realizado por el estudiante y presta poca atención a su desarrollo humanístico ni a los ámbitos de la sensibilidad y la emoción. Frente a la dualidad problema- solución se incorpora un elemento anterior, la inquietud, que debe ser fomentada como un componente de la creatividad. El conocimiento de las Ciencias Cognoscitivas debería ser incluído en los programas de enseñanza de Arquitectura para que el estudiante reconozca sus propios procesos mentales y de diseño. Abstract If we define architecture as a process of creating spaces which provoke emotions, we must accept that the teaching of architecture should emphasize the recognition of these emotions. The “black box” (our mind) is a mysterious space where ideas which become architectural proposals are generated. The cognitive sciences study the mental and information processes which could help architecture to understand itself. The teaching of architecture tends to pay more attention to the product achieved by the student than to his or her humanistic development or areas of sensibility and emotion. Confronted by the problem-solution duality, there is the need for a prior element- curiosity- which should be nourished as a component of creativity. The knowledge of cognitive sciences should be included in study programs in architecture to enable the student to recognize and comprehend his own mental design process.